El Sexo Anal
El sexo anal, es la introducción del pene en el ano de una mujer o de un hombre. Esa penetración del ano es sólo una forma más de obtener placer durante la relación sexual.

OJO... ANTES DE INICIAR UNA PENETRACIÓN ANAL... COMIENZA POR CALENTARLO... DE LA MEJOR FORMA QUE TE SEA POSIBLE...
aunque mas no sea cerca de una fogata...
Recuerda que para la penetración... debe tener su temperatura adecuada.

¿Y de dónde viene el placer que se siente al practicar el sexo anal?

Ese placer puede venir de varios factores y uno de ellos puede ser hasta el propio tabú, donde las ganas de sentir placer por estar haciendo algo que es considerado “incorrecto” y “feo” por la sociedad puede ser altamente excitante. Para algunos hombres, al ser el ano lubricado y también más apretado puede provocar más excitación. Las variadas posiciones en que la figura femenina “necesita” estar para un mayor bienestar en el momento de la penetración también es un factor áltamente excitante para los hombres, que creen sentirse “más” poderosos, “dominantes” en una situación sexual.

Marqués de Sade

Definición y un poco de historia
Como su nombre indica, El coito anal, consiste en la introducción del pene por vía anal, tanto en relaciones heterosexuales, como en homosexuales. Se solía llamar _“sodomía”_ (palabra derivada de Sodoma, ciudad mítica que, junto a Gomorra, según la Biblia, fue destruida por Jehová debido a sus desenfrenos sexuales. La refencia a Sodoma aparece ligada a obras literarias como “Los 120 días de Sodoma” del marqués de Sade, que fue llevada a la pantalla por Pier Paolo Pasolini. El sexo anal era considerado “contra natura” -) dado que, por tradición religiosa, era considerado como natural sólo aquello que tenía fines reproductivos. Todo lo que se salía de esos cánones era visto como pecaminoso; por ejemplo se decía que los pactos con el demonio se sellaban con un coito anal o beso en las nalgas. La masturbación corrió una suerte parecida. Llama la atención que distintos países atribuían a sus vecinos esta práctica como si fuera algo ajeno y extraño: así los franceses hablaban del “vicio inglés” y los ingleses del “vicio francés”, y los árabes del “vicio persa” y viceversa. En muchas situaciones se usaba esta práctica para preservar – hipócritamente – la virginidad y evitar embarazos indeseados. Además del Marqués de Sade, muchos autores como Bocaccio, Chaucer, Petronio o Rabelais han descrito este tipo de prácticas en sus inolvidables obras. Hoy no se acepta el término de antinatural ni el de contra natura para las prácticas con penetración anal (digital o peneana), viéndolas como un juego erótico o variante sexual.

Aproximadamente el 40% de las parejas heterosexuales lo han intentado al menos una vez. El ano, al igual que la vagina, tiene terminaciones nerviosas sensibles. Tanto los hombres como las mujeres heterosexuales, aunque a veces creen que estas inclinaciones indican una tendencia homosexual, a menudo disfrutan con algún tipo de masaje anal. Algunos hombres y mujeres consideran que la práctica del coito anal es algo aventurero y divertido, mientras que otros lo miran como algo sucio, perverso y doloroso. Esta práctica sexual requiere grandes dosis de mutua confianza, lubricación, capacidad de comunicación y paciencia por parte del hombre, que no puede moverse tan enérgicamente como lo haría durante el coito vaginal porque corre el riesgo de dañar tejidos muy delicados. El coito anal es una actividad de alto riesgo debido a la infección VIH. La sumisión física y psicológica que conlleva esta práctica, tiene para muchos hombres y mujeres un gran atractivo como alternativa ocasional al coito vaginal. En realidad, la mujer debería controlar el ritmo y la profundidad de la penetración. Como debe ocurrir en cualquier práctica sexual, nadie debe sentirse obligado a practicar el coito anal sólo porque su pareja se lo pida. El sexo para ser placentero siempre tiene que ser elegido. El recto no está diseñado para la práctica del sexo y no puede soportar repentinos encuentros sexuales sin sufrir daños. Aunque los dos componentes de la pareja gocen, el coito es un acontecimiento especial. Con un poco de creatividad, ambos pueden quedar satisfechos.

Sexo Anal, pasos previos.

Hemos de partir del principio de que el ano no está preparado para practicar sexo, es decir, la funcion del ano es excretora y no sexual, por tanto, la práctica del sexo anal requiere una serie de medidas y precauciones que es importante observar.

Aseo y limpieza en el sexo anal:

Como hemos dicho, el ano no está originariamente preparado para esta práctica, por tanto, una buena limpieza previa a la relacion sexual es muy recomendable. Se pueden utilizar lavativas de agua templada para dejar totalmente limpio el recto, observar que durante la penetración, si el recto no está bien limpio la sensacion al sacar el pene puede ser bastante desagradable.

Sexo Anal, donde y cuando:

Es importante para que la experiencia con el sexo anal no sea desagradable contar con un sitio adecuado. Es importante sobre todo la primera vez que lo practiquen, el hacerlo en un sitio tranquilo, donde nadie venga a interrumpirlos y con una persona de confianza, para que te sientas mas tranquilo(a) y relajado(a).

Sexo Anal, de lleno:

Como toda relacion sexual, la de sexo anal requiere unos juegos, unos preludios que quizás en este tipo de relaciones aun sea mas importante. La obligación o la precipitación a la hora de la práctica del sexo anal suele acarrear experiencias desagradables. No fuerces la situacion, no obligues a tu pareja. Deja que la cosa vaya poco a poco, y si hoy no pueden, quizás mañana lo lograran. Esto tiene su tiempo, pero el aprendizajes es tambien interesante.

Estimulación y dilatación en el sexo Anal:

Este paso es muy importante para que todo salga bien, el objetivo es lubricar y dilatar bien el ano para lograr una penetracion sin dolor. En el sexo Anal este paso es primordial si no quieres hacer daño a tu compañero/a. La estimulacion del ano con la lengua, la introduccion de la misma poco a poco, ademas de ser muy placentera es el primer paso en una buena relacion de sexo anal. Si estás con una chica puedes intentar llevar flujo vaginal al ano para asi usarlo como lubricante natural. Es importante en este periodo de dilatación estimular otras zonas erógenas del compañero/a, para que se produzca una relacion de “estimulacion anal-placer” en todo el cuerpo, esto ayudará a que la experiencia sea satisfactoria. Tambien es posible usar algun tipo de lubricante (con base acuosa es mejor, porque vaselina y aceites puede perjudicar al látex del preservativo), sabes que puedes encontrarlo en cualquier sex-shop. Una vez lubricado el ano de tu pareja puedes intentar introducir un dedo en el interior de este (uñas limpias y bien recortadas), poco a poco y con movimientos circulares ir dilatando el ano hasta que el esfinter vaya cediendo. Este paso ha de hacerse con delicadeza y como ya hemos dicho, los juegos y la estimulación en otras zonas del cuerpo son primordiales.

Sexo Anal: Penetración.

Este es el punto esencial, el objetivo perseguido con esta página, la penetración anal. Bien, vamos por pasos. Una vez dilatado el ano, si nuestra pareja está tranquila la penetración anal no tiene por que ser dolorosa. Atención: NO FUERCES LA SITUACIÓN el sexo anal ha de ser consentido y practicado en común para llegar a ser placentero para ambos. La penetración ha de ser lenta y cuidadosa, sobre todo la primera vez, el ano bien dilatado y el pene y lubricado. Es aconsejable la utilización de un preservativo, sobre todo si despues de la penetración anal se quiere seguir jugando a otras cosas. Los movimientos, al principio han de ser lentos y pausados, los movimientos bruscos pueden hacer mucho daño a tu pareja. Al comenzar la penetracion será mas costosa, pero poco a poco podrás observar como el ano se dilata y permite la entrada y salida del pene sin mas problemas.

Sexo Anal, fin del trayecto.
Tras la práctia del sexo anal, el pene suele quedar manchado con restos de ya podeis imaginar que, sobre todo si no se han seguido los consejos de limpieza, por tanto, no es recomendable la penetración vaginal posterior al coito anal. Es imprescindible el lavado del pene. Si habeis usado un preservativo la cosa cambia, podeis sustituirlo y seguir jugando.