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TSAVO reloaded

Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos pers

25 Abril 2007

Ella y Yo haciamos el amor diariamente

Ella y yo hacíamos el amor diariamente,
en otras palabras, los lunes, los martes y los miércoles
hacíamos el amor invariablemente.
Los jueves, los viernes y los sábados hacíamos el amor igualmente.
Por último los domingos hacíamos el amor religiosamente,
hacíamos el amor compulsivamente.
Lo hacíamos deliberadamente.
Lo hacíamos espontáneamente.

Hacíamos el amor por compatibilidad de caracteres,
por favor, por supuesto por teléfono,
de primera intención y en última instancia,
por no dejar y por si acaso,
como primera medida y como último recurso,
hicimos el amor por ósmosis y por simbiosis:
y a eso le llamábamos hacer el amor científicamente.
Pero también hicimos el amor yo a ella y ella a mí,
es decir, recíprocamente.
Y cuando ella se quedaba a la mitad de un orgasmo
y yo con el miembro convertido en un músculo fláccido
no podía llenarla, entonces hacíamos el amor lastimosamente.

Lo cual no tiene nada que ver con las veces en que yo me imaginaba que no iba a poder y no podía, y ella pensaba que no iba a sentir y no sentía, o bien estábamos tan cansados y tan preocupados que ninguno de los dos alcanzaba el orgasmo. Decíamos entonces, que habíamos hecho el amor aproximadamente.

O bien a Estefanía le daba por recordar las ardillas
que el tío Esteban le trajo de Wisconsin
que daban vueltas como locas en sus jaulas
olorosas a creolina, y yo por mi parte recordaba
la sala de la casa de los abuelos con sus sillas vienesas
y sus macetas de rosas esperando la eclosión de las cuatro de la tarde...
Así era como hacíamos el amor nostálgicamente,
viniéndonos mientras nos íbamos tras viejos recuerdos.
Muchas veces hicimos el amor contra natura,
a favor de natura, ignorando a natura,
o de noche con la luz encendida,
o de día con los ojos cerrados,
o con el cuerpo limpio y la conciencia sucia o viceversa.

Contentos, felices, dolientes, amargados.
Con remordimiento y sin sentido.
Con sueño y con frío.
Y cuando estábamos concientes
de lo absurdo de la vida y
de que un día nos olvidaríamos el uno del otro,
entonces hacíamos el amor inútilmente.

Para envidia de nuestros amigos y enemigos
hacíamos el amor ilimitadamente, magistralmente, legendariamente.
Para honra de nuestros padres,
hacíamos el amor moralmente,
Para escándalo de la sociedad,
hacíamos el amor ilegalmente.
Para alegría de los psiquiatras
hacíamos el amor sintomáticamente
Hacíamos el amor físicamente,
de pie y cantando, de rodillas y rezando,
acostados y soñando.
Y sobre todo,
y por la simple razón de que yo lo quería así y ella también, hacíamos el amor voluntariamente...

J.Bucay


servido por aquelarre 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

harrycarey

harrycarey dijo

:) Gracias por compartir este texto, no lo conocía, es hermoso.

26 Abril 2007 | 01:40 PM

Bleick Rodriguez

Bleick Rodriguez dijo

HEY HEY
BUEN BLOG
Y MUY BUENOS POST
SALUDOS!

3 Mayo 2007 | 01:13 AM

odalis

odalis dijo

estas demasiado lido e imteresente esta lectura

24 Octubre 2008 | 03:35 AM

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Sobre mí

Todos pensamos que sabemos absolutamente todo o casi todo en cuanto a sexo y masturbación se refiere, y debe ser así, porque en lo referente al sexo propiamente dicho no hay misterios. Sabemos cómo es y de qué forma se realiza el acto sexual y conocemos cómo masturbarnos. ¿O no? Pero si a la palabra sexo, le añadimos el termino sexualidad, todo es diferente, ya que ésta palabra engloba muchos otros conceptos y posee un vocabulario mucho más rico del cual no sabemos los detalles en la mayoría de los casos.









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